Juguetes con dueño y juguetes sin dueño
La varita no funciona sola: alguien tiene que moverla. A cambio es la que de verdad gasta energía, porque imita una presa que huye y el gato la persigue en serio. La pelota trabaja sin ti y cubre las horas en que no estás en casa.
Un gato que solo tiene pelotas se aburre en cuestión de días, porque nada de lo que hace la pelota es impredecible. Uno que solo tiene varita depende por completo de tu horario. Por eso la respuesta razonable casi siempre es tener de las dos clases, no elegir una.




